domingo, 5 de mayo de 2013

Para Mamá



Hola a todos!

Como ya sabéis es el día de madre, así que este post se lo quiero dedicar a ella.



Mi madre es una persona que no deja indiferente. Algunos la adoran, otros la odian, otros la envidian… pero deja huella allá donde va. Su carisma, sus ojos verdes llenos de vida, su carácter extrovertido y mandón….

Cocina fatal. Lo siento mamá pero es la verdad. Ya sabes que no eres una ama de casa ejemplar, pero eso te hace diferente. Que sepas que eres una suertuda por tener una hija a la que le das de comer 5 días seguidos lentejas y no se queja!!!  Porque sí, mi madre es muy “práctica”. Ella cocina un día como para un ejército y tenemos que comer eso hasta que se acabe…  ;)

Es incansable. Os recomiendo no salir nunca de compras con ella porque agota a cualquiera. Los años le cargan las pilas.




De pequeñita, hice una redacción sobre ella en la que decía: “A mi mamá le gusta pasear,  dormir, el arroz y el color azul”… Simple pero cierto.


Ella suele decir que no hay una niña en el mundo más besada que yo. Y creo que es cierto. En cuanto me despisto mi madre ya me está achuchando. Es cariñosa y pesada por naturaleza. Pero ahora que no tengo sus besos los echo de menos.



 Creo que 6 meses en Malasia me han servido para darme cuenta de lo afortunada que soy de tener los padres que tengo. 
Siempre he sabido que los quería,  pero nunca había valorado todo lo que han hecho por mí, Incluso en algunas ocasiones les he exigido más de lo que podían darme; y aún así me parecía poco.


Conociendo gente de todas las partes del mundo, es cuando te das cuenta de las cosas. De las diferencias entre la gente, las maneras de pensar…


Mis padres me han enseñado a ser fuerte, valiente y a creer en mí, (cosas que no se aprenden en los libros). Si no fuera por ellos yo no estaría aquí. Haciendo lo que hago, y siendo lo que soy. Probablemente sería otra persona, con otros valores.



Siempre he tenido claro que mi madre ha sido una persona (muy) exigente, pero se lo agradezco. Creo que en el fondo siempre ha estado obsesionada con que no pierda el tiempo. Si me veía en el sofá, me mandaba limpiar los baños. O hacer algún recado. O estudiar, o lo que sea. En mi casa no existe el relax. Todos tenemos que ser productivos y estar haciendo algo. Por eso, cuando mi padre y yo nos quedamos solos se respira una paz “inusual”

Cuando los padres de mis amigas se iban de vacaciones les dejaban la comida en tapers  para cada uno de los días que iban a estar fuera. Mi madre era más de “vas al banco, sacas dinero, haces la compra y te apañas como puedas”


Mi madre es bastante cabezona. Cuando me castigaba, no se bajaba de la burra ni queriendo. Menos mal que mi padre es más bueno y eso compensaba la balanza.


Mi madre me ha enseñado a perseguir mis sueños, a hacer lo que quiera en la vida y a que sea feliz como me plazca. Y por eso estoy en Malasia cumpliendo mi sueño, porque mis padres me han metido en la cabeza que nada es tan difícil o tan lejos para mí. Que yo puedo con eso y con más.


 Recuerdo que cuando era una enana, mi madre me preguntaba que si me gustaban los niños o las niñas, y decía que las dos opciones eran válidas y respetadas en mi casa.

Y yo siempre le respondía: Me gusta Luis mamá… y no entendía por qué mi madre me hacía esas preguntas tan raras; pero ahora me doy cuenta del problema que es para muchos padres que sus hijos sean homosexuales. Y de la suerte que yo he tenido.

Otra cosa que recuerdo como algo extraordinario es la conversación de “de donde vienen los niños”. Sin ni siquiera preguntar, mi madre ya me estaba contando la VERDADERA historia. Nada de cigüeñas,  Mi madre ha querido que yo viva en el mundo real. Aunque a  veces sea crudo.

Cómo anécdota, recuerdo que yo le pregunté: “Pero mama… y lo de hacer el amor a qué hora del día se hace? Y mi madre me dijo: “a cualquiera. No hay mejor momento que otro”. (Seguro que ella no se acuerda de esto porque tiene MUY mala memoria; es otra cosa que le caracteriza)



Mi madre es un ser extraordinario. Es fuerte, no se deja doblegar por nada ni nadie, no admite las discriminaciones y tiene un corazón de oro. Ella me ha enseñado lo afortunada que soy por tener una casa, comida, unos padres… y que es mi obligación ayudar a los demás.

Han sido muchas las ocasiones en las que la he visto en acción: Un accidente de moto, alguien que se cae y se abre la cabeza, un bebé que se da un golpe y se muere.

Cuando el resto del mundo se bloquea y no sabe qué hacer, mi madre actúa. Y le da igual si estamos de vacaciones, o si tenemos cualquier compromiso. Ella no se va hasta que todo está en orden. Y esas cosas dejan huella.



Mis padres me han contagiado su pasión por viajar, el valor de las cosas sencillas, de conocer gente, de abrirme a otras personas y también a darme lujos de vez en cuando. Por qué no decirlo. 







Por último decirte, que gracias a que no he sido una hija ejemplar vas a tener muchas anécdotas para contar a tus nietos.  Mi piercing en el ombligo, algunas notas falsificadas, salidas nocturnas no autorizadas, cuando me corté el pelo yo sola, todas las veces que me he perdido en el Corte inglés, en la playa, en el parque…  todos los vestidos que he destrozado… En fin, que te he hecho la vida más amena.


  Te quiero.


                                                                   






miércoles, 6 de marzo de 2013

Viajes, Viajes y más viajes!!!


MMuy buenas gentecilla!!

Cómo va todo?? Hace tanto tiempo que no escribo en el Blog que ni me acordaba de cómo se hacía una entrada, pero aquí estoy. Apunto de contaros todas las aventuras y desventuras vividas durante los últimos dos meses (que no han sido pocas).

Vamos por partes. 
NAVIDAD: Hicimos una cenita en la piscina deliciosa. Gracias a dios que tenemos dos chefs en el grupo y dirigieron todo el proceso de preparación de la cena. Pero sin duda, lo que más me gustó es que fué un trabajo de todos. Y como no, las chicas pusimos nuestro toque de glamour decorando las mesa con flores, velas... y después de cenar acabamos de fiesta en KL. Cuando estás tan lejos, a veces te sientes solo. Pero si tienes la suerte de estar bien rodeado todo te parece genial, diferente y sientes que son noches que no vas a olvidar nunca.

NOCHE VIEJA: Nos vamos a langkawiii!!! Creo que resumiría esa semana como Playa- Excursiones- Fiesta. Pero la cosa no acaba ahí. Como suele pasar en noches tan memorables como esa, las chicas tardamos unas tres horas arreglándonos. Cuándo por fin salimos de casa echas unos bellezones, estaban absolutamente ToDos los restaurantes cerrados. Y, ¿Cuál es el único restaurante que te puede salvar la vida en casos como estos??  Mc´Donalds!!!
 Y claro, no nos podíamos quedar sin cenar. Así que mi cena de noche vieja fué un Mc pollo con patatas y coca cola grande. 

Yo, que en numerosas ocasiones le había dicho a mi madre que esta harrrrta de cenar siempre lo mismo en navidad, Vi mi sueño hecho realidad. Cambiar el jamón, el bogavante y la sopita de marisco por una hamburguesa!
 
También contar que en una de nuestras excursiones se nos rompió la rueda del coche. Aquello no había por dónde cogerlo pero lo solucionamos en un periquete. Eso sí, tuvimos que echar mano de nuestras armas de mujer para que un grupo de hombres nos sacara el coche de un agujero, nos cambiaran la rueda.. en fin, ese tipo de cosas.




y ... Por fin llegaron mis padres!! Concretamente el 2 de Enero. Muchas emociones, nervios... Os podeís imaginar!



Después de pasar unos días en Kuala Lumpur y hacer algún viaje cercano, decidimos ir a Borneo Papá, mamá, Angy, y yo.  Aterrizamos en Kota Kinabalu con unas ganas locas de sol y playa. Para ir a las playas bonitas teníamos que coger un barco que nos dejaba en una isla y nos recogía por la tarde. Y sinceramente eran preciosas, pero me frustaba un poco que en la ciudad todas las playas estaban sucias o directamente no hubiera playas. En ese momento me dí cuenta de la suerte que tenemos en España donde casi todos los sitios de costa se traducen en playas.


Lo anecdótico del viaje fue que quisimos llegar a la otra costa de la isla en coche, y claro, según Google la distancia eran 300 km, pero realmente tardamos más de 8 horas. Os podéis imaginar la carretera, aquello era como regreso al pasado. Y mi madre cada poco preguntando: Pero chicos, estáis seguros de que por aquí no hay una autopista???  
En fin, es mamá.

Y después de Borneo nos fuimos a Singapur!! Precioso. Me encantó. Es como una mezcla de las mejores ciudades del mundo juntas, muy lujoso, impecable. Innumerables temblos chinos, Hindúes, Árabes, millones de tiendas, parques, paseos, museos… En fin, Muy Recomendable.


Y después de todo esto mi madre quería más! “Andre venga vamos a Tailandia.. el último viaje. Y ya le dije: “ Mama que no puedo más”. Necesito relax”. A Mi madre parece que se le cargan las pilas con los años. #envidiasana

Si alguna persona estáis pensando en ir a alguno de estos sitios y me queréis preguntar ya sabéis que yo encantada de colaborar.

Os dejo con la foto del cumple de mi papi, 50 primaveras, ahí es nada. Lo celebramos con todos mis amigos en Asia Coffe.


Un abrazo!!